El reto de sentirse niño

por | Feb 8, 2016 | Blog

¡Qué gozada es ser niño! Es una época llena de Magia e ilusión, ilusión por las pequeñas cosas, que son las más importantes.

Hace un tiempo ya, iba yo andando por un campus universitario cuando un niño de unos 12 años, que iba solo, de repente, echó a correr. No tenía ningún motivo aparente. Simplemente, echó a correr unos metros y después paró. Le apetecía. Punto.

Me hizo sonreír.

Hay una viñeta del genial Quino en la que Miguelito va andando por la calle, detrás de un señor, y piensa. “A que al gordo aquel que va allá lo paso antes que llegue a la esquina”. Dicho y hecho, corre un poco y le logra pasar.  “¡Ja!” -exclama cuando llega a la esquina. La viñeta de Quino sigue un poco más y, por supuesto, dice más. Pero a mí lo que me gusta es el principio. Esa capacidad para improvisar un juego con todo. Y, los mejores de todos, esos pequeños “juegos/retos” que te hacen sentir fantásticamente, como cuando llevas a la cocina varias cosas y piensas “¡Ja! ¿Seré capaz de llevarlo todo en su solo viaje y sin usar una bandeja?”, y acabas saliendo con un montón de tenedores y cuchillos en el bolsillo de atrás del pantalón,  una jarra con agua, un vaso y un plato en una mano, mientras en la otra llevas una taza, un tetrabrik de leche y un yogurt encima de éste en precario equilibrio sobre su tapón. Y la gente te dice, “¿Te ayudo?” Y tú respondes, “¡No! ¡Así es más divertido!”

Y cuando lo consigues, durante un segundo te sientes casi una estrella del circo, un osado equilibrista que se juega la vida en el alambre… (aunque sea la vida de la vajilla), un ninja y un puma. Dura sólo un segundo… ¡pero qué segundo!

 

La Magia del espejo

Seguro que alguno, si se le contara esto diría: “¡Qué infantil!”, a lo que yo, desde lo más hondo de mi corazón respondería: “¡Qué pena!” ¡Hay que buscar momentos de alegría, de sentirse bien, de sentirse niño! ¡Es tan importante!

La vida puede ser muy dura, pero también es maravillosa, llena de momentos (todos ellos, en verdad) únicos y llenos de oportunidades. Llena de Magia. Oportunidades para crecer y oportunidades para ser feliz. Sólo hay que aprender a verlos.

Esta es una de las razones por las que todo el mundo debería  ver Magia cada cierto tiempo, para ilusionarse, para perder el miedo, para sentirse capaz de todo, para ser capaz de sonreír cuando menos te lo esperas.

Sin embargo, eso no quiere decir que haya que estar continuamente de broma, como decía Groucho Marx:

“No reírse de nada es de tontos, reírse de todo es de estúpidos”

Y esto es lo más difícil, encontrar el equilibrio, como con el yogurt.

(Gracias a Asís González Ayerbe, Clau y La carretera de la costa por el lanzamiento sobre los tejados de Madrid y la foto que nos acompaña.)

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